Recetas caseras
Este verano, en una comida familiar, tan orgullosa yo del pan que me sale lo di a probar y teníais que haber visto la cara de auténtico asco que pusieron todos los que se atrevieron.
A mí hija y a mí nos gusta.
Cuando en casa empezaron a entrar productos sin gluten (Feb-2005) y yo los probaba en solidaridad con mi hija pensaba lo mismo. Son infumables. La mayoría de las cosas ella las rechazó, salvo un par de tipo de pan que yo la compraba. Cuando alguna amiguita o prima le decía que cómo se podía comer eso ella siempre contestaba "te acostumbras". Qué cierto es. Igual de cierto que que podemos prescindir de panes y bollos en nuestras dieta pero que los queremos y los necesitabamos y buscamos todas las recetas y alternativas para conseguir comernos un bocadillo como cualquier hijo de vecino.
En mi búsqueda de sustitutos a estos alimentos de consumo tan habitual en nuestro pais, la experiencia me dice ya que no hay mejor receta ni con mayores posibilidades de éxito, que la que te proporcionan los que han probado de verdad a hacerlas, otros celiacos o padres de celiacos que también tienen la misma inquietud por adaptar estos platos a una dieta sin gluten.
Una prueba de ello es la empanada que hice hace un par de noches utilizando la receta del libro "77 recetas caseras sin gluten" (este libro lo proporcionan las Asociaciones de Celiacos, por lo que entiendo que la mayoría deberíais tenerlo, y están recopiladas por la madre de un celiaco). Os puedo asegurar que esa sí que daba el pego, que apenas había diferencia con cualquier otra empanada de trigo. Nadie puso cara de asco esta vez.
Eso sí, la harina es Proceli, y no me parece un dato accesorio. Está visto y comprobado que estas harinas sin gluten no reaccionan igual siendo de una marca que de otra, de los sabores mejor no comentar. Esta es mi harina.
(Si alguien quiere la receta y no tiene el libro que me mande un correíto)
¡¡¡Ja,ja,ja!!!!! de ese libro tengo una anécdota buenísima. A mi entender está muy incompleto, no se le puede dar un libro de recetas así en frio a alguien que nunca ha preparado nada.
Un jueves diagnosticaron al niño y pasé por la asoc. Entre colección de papeles, venía el librito "77 recetas sin gluten". Ese sábado, en mi papel de buena madre de niño celiaco dije:Vamos a hacer galletas!.
Y yo seguí las instrucciones (casi) con mi dos ayudantes, de aquella de 8 y 6 años. Tenemos fotos del evento.
Mi cocina nunca había visto tanta harina y pegotes por toda la encimera. Las niñas y yo embadurnadas de harina y además, la receta no aclara que la forma de las galletas se hace antes, ¡¡¡¡y que las masas crecen!!!!!
Aquello del horno creció, y creció, y creció....y al final salió de allí un "algo" rectangular, como de 50 x 30 cm que, bueno, de sabor no estaba mal pero que como para mandarle al cole no valía...
Pues yo hago unas empanadillas, a behbeh le suenan, que realmente dan el pego. En mi familia se las comen todos y se chupan los dedos.
Pero el pan, a mí me encanta el pan de trigo, sobre todo el candeal, panes tradicionales muy consistentes. Digo que me gustan, en presente, porque me siguen gustando, aunque no los cate.
El pan que hago, tanto a máquina como a mano, no le llega a los panes de trigo ni a la suela de los zapatos. Son panes comestibles, pasables para los que no nos queda otro remedio.
Al igual que hay galletas, bizcochos, pan de molde, tartas, croquetas, empanadillas, etc, que están igual o mejor que las que llevan gluten, con el pan no hay manera.
Probaré la receta de empanada que viene en el libro a ver qué tal sale, la receta que yo uso de empanadillas viene muy parecida.
Nos ha fastidiado!! Pues claro que el pan de trigo es incomparable, calla, calla, ni lo nombres, no vaya a ser que la gente se crea que estos pseudopanes son de auténtica calidad. Algunas veces salen comestibles, que no todas, pero tanto como deliciosos todavía no he probado ninguno.
Y aprovecho para decir aquí que ayer utilicé para hacer esta receta de pan la harina Baiker y sólo eché agua como líquido. El resultado? Pues de sabor todavía no lo he probado (ahí está en mi bolso esperando que me entre el hambre atroz) pero tiene muy buen aspecto, vamos, pan de molde, pan de molde, blanco y esponjoso.
Ya os contaré.
Os lo cuento ya. Muy buena pinta pero, se queda en eso.
Behbeh!!!
Anda, anda .. no le eches la culpa al libro, jajaaaaa, que ya nos conocemos un poquito y sabemos de tu buena mano para la cocina antes de entrar en este mundo celiaco.