Bollitos de pan
Haciendo caso al refrán popular aquel de "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer" he versionado el pan de molde que ultimamente venía haciendo con bastante buen resultado y, gracias a Dios, lo que yo pensaba que podía salir, ha salido. He utilizado la misma receta, idéntica, sin variar nada pero en vez de echar la masa a un molde la hice bolitas y obtuve unos panecillos, muy blanditos y con buen sabor para hacer bocadillos.
La receta es la siguiente:
Ingredientes:
- 300 gr de harina Proceli
125 gr. de agua
125 gr de nata liquida
Tres cucharadas de aceite de girasol
Un sobre de levadura panificable Maizena
Un cucharadita de moka de sal
Elaboración:
Diluir la levadura en un poco de agua. Templar los líquidos. Yo en vez de calentar la nata lo que hago es poner el agua un poco más caliente en vez de templada, para que se templen los dos líquidos. Se mezclan bien todos los ingredientes. Yo lo hago con thermomix, pero imagino que no habrá ninguna diferencia si se amasa por otros medios.
Una vez obtenida la masa, una de dos, o se echa en un molde para obtener un único pan o, como os he contado que lo hice ayer, hacemos bolitas y las aplastamos un poco. Para elegir el tamaño de nuestros panes, pensad que esta masa dobla su tamaño una vez que sube.
La mejor forma para que suba el pan es meterlo al horno al mínimo, pero encendido, como a 50 grados y con un cacharrito con agua para que tenga humedad. Se necesitan aproximadamente dos horas para que esta masa doble su volumen.
Una vez subida la masa, sin sacarla del horno para nada, lo subimos a 150 grados y encendemos solo la parte de abajo para que se vaya haciendo muy despacio. Si intentamos acelerar el proceso, el pan estará hecho aparentemente porque por dentro quedará crudo. Después de media hora ponemos el horno por arriba y por abajo a 175º para que coja color por arriba. A los diez minutos, apagamos el horno y dejamo ahí el pan hasta que en enfrie para que no se nos desinflen los bollitos.
Si el pan que hacemos es de molde entonces necesitaremos el doble de tiempo, es decir, una hora, pero eso sí, siempre a baja temperatura para que se nos haga muy, muy despacio.
Visto así parece laborioso, pero lo único que necesitamos es estar en casa pendientes. Creo que el resultado merece la pena.
Mi próximo experimento será cambiar las cantidades para intentar hacer un pan más grande o muchos más bollitos de pan, aunque no siempre las recetas se pueden adaptar a otras cantidades. Desde luego, en mi casa, con dos celiacos, esta cantidad es pequeña. Casi va a ser mejor hacer la masa en dos veces ¿no?.

Bueno, si probais la receta me contais.
Aprovecho para daros un adelanto: En breve tendremos una sorpresa en este blog.
Probada la receta... Rica, rica, mmmmmm, riquísimos los bollitos Hannah, de verdad y sin cara de ... Que yo fui no celíaca como tú durante muchos años y que este pan que nos hacemos sin gluten no tiene nada que envidiar a mis últimas barras baguetes con gluten, esas sí que eran asquerosas. Lo quiero decir porque sé que nos lee gente que jamás ha probado pan con gluten. Por cierto, ¿y el suave olorcito que impregna la cocina con el pan recién hecho?
Hola Angela.
Fíjate que me había acordado yo de tí precisamente porque sé que tú también trabajas con la harina de Proceli y te había leído por ahí comentar también que baja mucho cuando terminas de hacerlo. El caso es que ayer hice una variación de esta receta con otra harina, la Baiker (por ahí arriba lo he puesto) y no le eché nata, sólo agua. El pan espectacular (lo hice en molde), no bajó nada (ha dormido en el horno esta noche, ojalá sea por eso) tiene la miga consistente igual que un molde bimbo o similar pero .. de sabor no hay color con la harina de Proceli. Más vale lo malo conocido ...