¡¡¡Vivan los novios!!
La mejor experiencia en nuestra vida social que hemos tenido desde hace ocho meses. Ni más, ni menos.
El sábado pasado fuimos de boda otra vez. Así que nada, que os voy a contar, desde la inicial sugerencia a los novios a la brasa final de la penúltima noche recordándoles que nuestra hija necesita menú especial. Quizás hemos sido un poco pesados, pero creo que tiene justificación. En la última boda que fuimos (en Agosto) nos habían dicho que no había problema y cuando llegamos ¿que sabían los camareros y el maitre? Pues cero patatero. No había comida para la niña, aunque es cierto que no les resultó difícil improvisar algo.
Así que en esta, como he dicho, insistimos un poco más a los novios y a los padres de la novia, que son los que me tocan a mí. Cada vez que iban al restaurante se lo recordaban a los responsables y me lo contaban.
Pero bueno, ya digo que como la vez anterior habíamos tenido mala experiencia, cuando empezaron a servir la comida yo fui a la mesa de los niños y estaba el maitre preguntando por la niña. Habló conmigo y me contó que la iban a poner embutidos, yo le dije que sólo jamón y queso y él me dijo que los otros embutidos no tenían féculas ni nada. Le dije que por precaución y como no todas las marcas son aptas prefería que no se los pusieran. Ningún problema. De segundo, los demás niños tenían los típicos entremeses calientes de menú infantil y a ella me dijo el maitre que les daba no sé qué que no los comiera, así que la hicieron calamares con harina de maiz en su sartén limpia. Para terminar, todos tenían escalope y a ella la pusieron solomillo a la plancha.
Los novios, además, compraron bolsas de chuches para los niños. ¡¡¡Todas sin gluten!! Para todos igual.
Yo creo que mejor no puede salir.
Mi madre me dice que no sea tan pesada, que no comprometa a la gente, que no tienen obligación de hacer nada, que no me cuesta nada llevar la comida, pero yo pienso que el que la sigue la consigue, que contando y contando vamos haciendo que la gente sepa que esta enfermedad existe y que, ya vereis, dentro de poco, iremos a una boda y sólo tendremos que decir "un menú celiaco" sin dar más brasas ni más explicaciones.
Creo que el mejor manjar que yo la hubiera puesto en un tupper no la podía saber tan bueno a la niña como el plato de calamares que la pusieron y que disfrutó el doble de sus chuches esta vez, porque todos estaban comiendo las mismas.
Un brindis por Gemuchi y otro por la mamá de la niña, que es una pesada de cojones, sí, pero va saliéndose con la suya.
Chin-chin.
Pues yo te digo que no hagas caso a tu madre (sólo en esto, que las madres casi siempre tienen razón). No creo que fueras pesada, o si fue así, por ello te recordará el camarero y se acordará de la palabra celiaquía y seguramente de toda la información que le proporcionaste.
¡No hay que ir con taper a casi ningún sitio, por no decir ninguno!.
Enhorabuena, esta batalla la has ganado.
Saludos