PA-RA-NA-DA
¿Para que sirve toda la información que damos sobre la enfermedad celiaca a las personas que conviven con nosotros? Yo os lo digo: PA-RA-NA-DA. Más claro agua.
La niña no lloró ayer en el comedor (el martes sí) cuando vio su pastoso puré, pero pidió sal. Pues la han dicho que no la echan sal hasta que mamá mande una nota diciendo que puede tomarla.
Y mamá está debatiendose ahora entre ser un poquito desagradable o ser toda amabilidad y comprensión para con las personas que le ponen de comer a su hija todos los días. Desde luego la nota no se limitará a un simple "la niña puede comer sal", porque mañana será el azúcar en el yogur (porque ahora resulta que un día le han dado yogur de postre); otro día será el aceite de oliva y otro el vinagre en la ensalada.
Me lo voy a pensar un rato y me pongo con ello.
Yo que usted mandaba una nota, no borde, pero sí firme y cabreada, con unas gotas de comprensión.
Es preferible ser amables en todo momento. Ello contribuirá el buen trato que puedan tener con su hija. Si nos ponemos demasiado tensos o bordes no conseguiremos nada. Recordad que NO tienen (por desgracia) la obligación de servir comida sin gluten.
Ya se han encargado bien de recordarme eso hoy. La no obligación de servir sin y la verdad, casi que creo que es lo peor que podían haber dicho.